viernes, 11 de noviembre de 2011

Señor


Descalza tus pies señor
Y déjame tomar tu cansancio con mis manos
Siéntate en este sillón
Detén tu paso

Deja que recargue mi cabeza en tu regazo
Y dame el consuelo con tus caricias en mi pelo

Y deja que mis lágrimas enjuaguen tus pies
Como un día magdalena lo hizo

Dame la más confortante mirada
Que puedan dar tus ojos

Y sonríe, mientras que consuelas a mi corazón lastimado
Llenándolo de paz, señor

Con dulzura di mi nombre
Y repetiré el tuyo sin cansancio

Jesús mío, padre mío, señor, dios de mis padres
En ti confío.

(Abril)
11 de noviembre de 2011
21:05 hrs



No hay comentarios:

Publicar un comentario